febrero 2022 | Nexup Health

Mes: febrero 2022

Las ventajas ocultas del uso de estándares en los sistemas informáticos de salud.

El desarrollo de los sistemas informáticos en el área de la salud cuenta con múltiples dificultades. Se intenta modelar un problema muy complejo como es la representación de la información médica de los pacientes. Al mismo tiempo se tiene que contemplar una gran cantidad de procesos asociados a esta información médica. Estos procesos son muy variados, pueden ir desde la coordinaciones de los turnos hasta la generación de datos de facturación sobre los servicios prestados. Esta diversidad en las necesidades informáticas que tiene un establecimiento de salud lleva a que prácticamente ninguna organización utilice un sistema único. “Las soluciones informáticas desarrolladas en el ámbito de la salud tienen que poder jugar en equipo” Esto crea una nueva necesidad en la que año a año el sector hace más hincapié. Las soluciones informáticas desarrolladas en el ámbito de la salud tienen que poder jugar en equipo. Es decir los sistemas deben estar preparados para convivir en un ecosistema distinto para cada usuario y en todos ellos deben poder funcionar correctamente. Además deben poder compartir la información de la que son dueños para que los demás sistemas puedan cumplir su función. Esta característica de los sistemas de salud modernos se conoce como su capacidad de interoperabilidad o de ser integrables. En el ámbito de salud la interoperabilidad se define como “… la capacidad de diferentes sistemas de información en salud (sistemas hospitalarios, departamentales, registros clínicos electrónicos, etc.) para intercambiar datos y usar la información que ha sido intercambiada dentro y a través de los límites de la organización, con el fin de mejorar la prestación efectiva de los cuidados de salud a individuos y comunidades…” (HIMSS, 2013). Esto quiere decir que no solo es necesario que los sistemas tengan la capacidad de enviar y recibir información entre sí, sino que además deben ser capaces de interpretarla y utilizarla. Esto implica que no alcanza con ponerse de acuerdo con el formato de los archivos que se intercambian sino que su contenido tiene que estar consensuado. O sea toda la información que entra y sale del sistema tiene que tener una estructura interna y una terminología conocida por todos los actores del ecosistema. Esto implica un gran desafío. Los estándares del área de salud y sus beneficios conocidos. La principal herramienta que tenemos para poder lograr que un sistema desarrollado sea interoperable es la utilización de estándares. Los estándares son documentos consensuados por un organismo o un comité de organismos que determina una serie de reglas a seguir cuando se lleva a cabo una determinada acción en un determinado contexto. Estas reglas tienen el objetivo de obtener un resultado óptimo para todas las partes de esta acción. Que esto suceda depende que los actores involucrados en el proceso conozcan el estándar y lo respeten, o sea sigan este conjunto de reglas.  En particular en el ámbito de los sistemas informáticos de salud muchos estándares tienen como objetivo establecer en qué formato se debe enviar y recibir la información médica. Esto incluye desde la sintaxis del archivo ( si es un HTML, texto libre o una planilla de excel ), como su estructura interna ( que datos componen, por ejemplo, la información de un paciente o un pedido de medicación) y la terminología utilizada en el archivo ( que código se utiliza para representar un determinado diagnóstico de un paciente ). Gracias a estos estándares se puede lograr la interoperabilidad de los sistemas como fue definida. Existen varios estándares en salud que al complementarse entre sí logran este objetivo. La familia de estándares más conocida y usada es la generada por la organización HL7 (Health Level Seven). La versión 2 de esta familia es uno de los estándares más utilizados de la industria en la actualidad. Esta organización creó además los estándares HL7 v3, HL7 CDA (Clinical Document Architecture) y HL7 FHIR (Fast Healthcare Interoperability Resources). Este último es el más nuevo de la familia y se construyó en base a la experiencia de HL7 con sus versiones anteriores. HL7 FHIR es un estándar que define la sintaxis y la estructura con la que se debe intercambiar datos médicos. Para esto divide la información en distintos módulos o recursos que encapsulan los datos asociados a un determinado concepto. Ejemplos de estos recursos son un episodio de internación, el pedido de un medicamento para un paciente o el registro de la administración del mismo. Para cada uno de estos recursos FHIR define cuales son los datos básicos que el mismo debe tener pero también tiene disponible un mecanismo por el cual los desarrolladores pueden expandirlo. Esto permite agregar funcionalidad específicas a la solución desarrollada sin salirse del estándar. Otro estándar muy conocido en la industria es SNOMED CT. Este estándar está enfocado en resolver la problemática de la terminología médica. En esta área del conocimiento existe una cantidad muy grande de términos específicos que definen conceptos muy precisos. Los mismos pueden ir desde las partes del cuerpo hasta los principios activos de los medicamentos. Este estándar se encarga de asignarle un código (codificar) a cada uno de estos conceptos y especificar las relaciones que existen entre ellos. Por ejemplo, este estándar permite expresar que un determinado medicamento comercial se corresponde con un medicamento genérico o que un determinado diagnóstico es un caso particular de otro más amplio. La existencia de este estándar permite que SNOMED CT tenga codificados más de 350.000 conceptos y sus relaciones lo que lo convierte además de en un estándar en una de las bases de conocimientos más importantes de la industria. Existen muchos otros estándares como DICOM para la normalización de los estudios por imágenes, ICD-10 para la clasificación de enfermedades y síntomas o LOINC para los resultados de los estudios de laboratorio. Aunque algunos de estos estándares tienen objetivos y funciones similares en la mayoría de los casos se complementan. Un ejemplo de esto es que en los recursos FHIR siempre que existe un campo, cuyo contenido es un concepto de terminología médica, es posible completarlo con un código

Metodologías de trabajo transdisciplinarias para potenciar la Salud.

Cuando hablamos de la pandemia por covid-19 se nos suelen venir a la mente palabras como “crisis” o “incertidumbre”, pero este evento traumático también fue motor de distintos cambios en toda la sociedad. Uno de esos cambios fue experimentar un antes y un después en la digitalización de la salud. Por eso cuando hablamos de pandemia también hablamos de oportunidad, transformación y crecimiento. Para los que trabajamos brindando soluciones en esta industria, el momento que estamos viviendo hoy es un punto de inflexión. La crisis sanitaria hizo que muchos sectores del rubro tengan que realizar cambios estructurales a un ritmo extraordinario, redefiniendo formas de pensar la salud y adoptando nuevas metodologías de trabajo; incorporando herramientas, productos y servicios digitales; y allanando el camino para una salud centrada en el paciente, preventiva, donde la información fluya entre los distintos actores y pueda utilizarse para tomar decisiones basadas en datos. Los financiadores, los profesionales de la salud, la industria farmacéutica y las empresas que desarrollan tecnología no estaban lo suficientemente conectados. La situación de emergencia nos obligó a buscar soluciones rápidas en equipo, derribando muchos preconceptos, y nos mostró que esa conexión hoy en día ya es posible. Este aprendizaje nos ofrece la oportunidad de solucionar problemas estructurales que venimos arrastrando desde hace ya mucho tiempo. “La era de la salud digital ya llegó y debemos estar a la altura.” Experiencias en otras industrias demostraron que aplicar metodologías de trabajo transdisciplinarias y procesos ágiles son factores clave a la hora de lograr integrar actores de un ecosistema complejo. Las formas de trabajo cooperativas entre distintos equipos, como los designs sprints o los workshops de innovación son grandes herramientas para lograr este objetivo. Workshops de innovación. Los Workshops son reuniones intensivas de trabajo colaborativo donde se realizan distintos ejercicios claros y definidos para analizar una problemática desde todos los enfoques posibles. Para esto se convoca a distintos actores y equipos que por una jornada debaten y exponen sus posturas. Este análisis en 360° permite que decante una primera propuesta de solución, a partir de ese entendimiento generalizado de las necesidades del mercado, con una visión clara de las features que cada tipo de usuario estaría dispuesto a utilizar. El objetivo final de los Workshops es detectar claramente oportunidades de mejora, plantear soluciones viables y sentar las bases para futuros proyectos, alineando los intereses individuales de todos los integrantes dentro y fuera de una organización. Los sprints de diseño son un marco conceptual de trabajo más extenso, creado por Google Ventures, en donde se trabaja de forma exhaustiva diseñando soluciones a algún problema puntual. Para esto el equipo de innovación acompaña en su trabajo diario a los equipos de la organización a intervenir durante 5 jornadas, con el objetivo de entender el alcance real que debe tener la solución a realizar. El objetivo final de los Design Sprints es diseñar la solución que mejor se adapte a las necesidades de la organización, y obtener validación de los usuarios en tiempo record. Lo más importante de cualquier solución es que el usuario encuentre utilidad en ella, es por eso que su feedback es fundamental para que nos indiquen si vamos por un buen camino. Incluir las opiniones y conocimientos de todos los actores involucrados es lo que genera una visión más completa y global que permite detectar problemas reales, y desarrollar soluciones integrales que mejoren (verdaderamente) la forma en que se hacen las cosas. Para trabajar en la solución, la mejor forma es emplear metodologías ágiles para armar un prototipo que sea validado por los usuarios y el equipo involucrado. Tener un prototipo sobre el que se itera permite maximizar las probabilidades de éxito del proyecto y ahorrar tiempo, ya que en cada paso se re-analiza la viabilidad de la solución pensada, y en caso de no cumplir con las expectativas se pausa el plan y se analizan nuevos caminos en vez de arrastrar errores Un prototipo de una solución digital es “un primer ejemplar” que reúne las características mínimas para validar si una idea es correcta. Su creación puede durar entre 1 y 3 meses. El objetivo de trabajar con prototipos rápidos es justamente poder testear rápidamente si las soluciones ideadas aportan valor real a los usuarios, evitando trabajar en direcciones incorrectas. Al poder iterar hasta llegar al resultado deseado, los prototipos brindan certezas sobre la viabilidad y magnitud del proyecto a lo largo de todo el proceso. El desafío que existe entonces, es poder mantener los estándares actuales de innovación en salud integrando a todos los actores involucrados en el sector. Así lograremos un verdadero acercamiento de la salud digital a las personas. Queremos lograr una salud más eficiente, innovadora e inclusiva. Estamos convencidos que el camino es trabajar en equipo.

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