julio 2022 | Nexup Health

Mes: julio 2022

La pandemia por Covid-19 como oportunidad para la digitalización en salud

El Covid-19 irrumpió en el mundo y gestó un terreno propicio para revolucionar digitalmente la industria de la salud. El viernes 20 de marzo de 2020 se estableció cuarentena obligatoria en Argentina debido a la llegada del Covid-19 al país. Las personas tuvieron que aislarse en sus casas sin poder tener contacto con otros y siguiendo las recomendaciones indicadas por las autoridades.  Sin duda fueron años difíciles, la pandemia tomó por sorpresa a todos. El sector sanitario, como era de esperarse, fue uno de los más golpeados. El sistema no estaba preparado para hacer frente a un evento de esta magnitud y se hicieron aún más evidentes las problemáticas que el rubro llevaba arrastrando hace ya varios años.  El Covid-19 nos encontró parados con un sistema de salud saturado, con falta de estructura, escasez de recursos y de elementos de protección personal, y ausencia de digitalización en la mayoría de las  instituciones. El virus superó la capacidad de nuestro sistema para rastrear, evaluar y monitorear a las personas con sospecha de infección.  El tiempo pasó y hoy podemos analizar lo ocurrido desde una perspectiva de aprendizaje. La pandemia no solo ocasionó una enorme crisis sanitaria, sino que dejó en evidencia la necesidad de la digitalización en salud y generó un terreno propicio para que pueda ocurrir esta transición.  Los desafíos que trajo el Covid-19 impulsaron la rápida integración de la tecnología al sector médico. Un claro ejemplo fue la utilización de telemedicina para hacer consultas, la utilización de esta herramienta fue fundamental para poder continuar ofreciendo servicios médicos y a la vez cuidar de los contagios tanto a pacientes como a profesionales.  El área de informática médica del Hospital Italiano de Buenos Aires realizó un estudio analizando el aumento de las teleconsultas respecto a las consultas presenciales en el momento de la crisis sanitaria. Allí registraron que durante la pandemia las visitas presenciales al hospital declinaron en un 46% pasando de un número de 176.370 en 2019 a un total de 95.421 en 2021, y además, aumentaron las teleconsultas desde 12 diarias en febrero del 2020 a unas 1132 consultas diarias en marzo del 2020.  Según lo analizado en esta institución, luego de que cesó la emergencia sanitaria las tele consultas volvieron a disminuir mientras que las consultas presenciales volvieron a aumentar. Pero a pesar de que la tendencia hacia la telemedicina comenzó a revertirse lentamente, este suceso planteó un antes y un después en la digitalización.  La llegada de la pandemia generó un nuevo paradigma en salud: aumentó la analítica de datos para generar nuevas estrategias a partir de lo analizado y tomar medidas basadas en evidencia, se promovió la vigilancia epidemiológica en las instituciones, se impulsó el desarrollo de herramientas de diagnóstico utilizando inteligencia artificial, aumentó el uso de aplicaciones móviles y otras herramientas como telemedicina, recetas digitales y chatbots para seguimiento remoto de pacientes.  Así fue como la virtualidad tuvo la oportunidad perfecta para mostrar sus beneficios y que todos los actores del sistema pudieran reconocerlos y utilizarlos en su práctica diaria.  Se comprimió en dos años un proceso que hubiese tomado una década. Desde Laba esperamos que no tenga que llegar otra pandemia para que las instituciones hagan su transición a lo digital y aprovechen el impulso que nos dejó el Covid-19 para seguir adoptando herramientas innovadoras y eficientes, ¡el momento es ahora!

Inteligencia artificial y detección precoz de patologías: un avance para la prevención

La inteligencia artificial tiene cada vez más usos y aplicaciones en el rubro de la salud, entre los que se destaca la asistencia para detección temprana de patologías Cuando hablamos de prevención nos referimos a la aplicación de distintas medidas para evitar la aparición de enfermedades, detener su avance o minimizar las consecuencias una vez que la enfermedad está establecida. Las medidas de prevención entonces, son acciones anticipatorias a situaciones indeseables para promover el bienestar. Hacer ejercicio frecuentemente, vacunarse o hacerse estudios de screening tales como al famoso PAP o mamografía en ginecología o la colonoscopía en gastroenterología, son solo algunas de las recomendaciones que diariamente escuchamos para prevenir determinadas enfermedades.  En los últimos años comenzó a cambiar el modelo clásico de medicina reactiva para empezar a hacer foco en una medicina preventiva, y así promover conductas saludables validadas por profesionales altamente capacitados para lograr un mejor nivel de salud de la población general.  Lamentablemente no todas las patologías pueden prevenirse, pero la tecnología sigue avanzando y cada vez agrandamos más el abanico de posibilidades. Uno de los recursos tecnológicos que puede comenzar a hacer una gran diferencia en lo que respecta a detección temprana de enfermedades es la inteligencia artificial.  La inteligencia artificial es la disciplina que intenta replicar mediante algoritmos informáticos distintas capacidades cognitivas similares a las de los humanos. Estos algoritmos por lo general “aprenden” a partir de grandes cantidades de datos, y tienen la ventaja de que una vez que son entrenados para realizar cierta tarea específica, pueden ejecutarse en una escala y a una velocidad que ningún humano podría imitar, y con un desempeño consistente y predecible. Hay numerosas aplicaciones prácticas de IA, en el caso del rubro de la salud son impresionantes los avances sobre la visión artificial y su aplicación en el diagnóstico por imágenes, como definió IBM, “Esta tecnología de IA permite que las computadoras y los sistemas obtengan información significativa de imágenes digitales, videos y otras entradas visuales, y que actúen con base en ellas.”  Un ejemplo claro en el que se está trabajando hoy en día es en la utilización de IA para la detección temprana del cáncer de mama.  De acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud, el cáncer de mama (CM) es el cáncer más frecuente de la mujer, con 2,2 millones de casos cada año. Se calcula que 1 de cada 12 mujeres entre 35 y 80 lo desarrollarán a lo largo de su vida. Su detección temprana aumenta las posibilidades de cura, por eso es fundamental hacer una correcta prevención y detectar esta patología lo antes posible.  La utilización de la mamografía como principal método de screening junto a las mejoras en los tratamientos farmacológicos lograron disminuir la mortalidad por CM, pero aún así, ésta sigue siendo la principal causa de muerte del sexo femenino. Aquí es cuando entra la tecnología como herramienta complementaria fundamental, para seguir encontrando soluciones, mejorando la calidad de vida de las personas y ayudando a los profesionales en su trabajo diario.   En los últimos años comenzaron a desarrollarse algoritmos de detección en computadoras que pueden ayudar a la interpretación de mamografías, detectando imágenes sospechosas fácilmente e incluso estimando si son benignas o malignas. Recientemente los Investigadores del Hospital General de Massachusetts y el CSAIL, que es el Laboratorio de Informática e Inteligencia Artificial del MIT, estuvieron trabajando en un modelo de deep learning que tiene la capacidad de predecir, a partir de una mamografía, si la paciente tiene probabilidades de desarrollar un cáncer de mama en el futuro cercano. Este estudio analizó la utilidad de su modelo de deep learning en la detección de densidades mamarias utilizando 58,894 mamografías digitales seleccionadas al azar sin criterio de exclusión, provenientes de 39.272 mujeres que se realizaron su screening.  El aumento de la densidad mamaria puede enmascarar cánceres en la mamografía y es un factor de riesgo independiente para desarrollar CM, es por eso que en varios estados de USA aprobaron leyes que exigen la notificación directa de la detección de estas densidades a los pacientes. Incluso en algunos lugares, es obligatorio no sólo la notificación, sino la recomendación de realizar otros estudios complementarios tales como ecografía o resonancia magnética.  El problema es que la interpretación mamográfica de la densidad mamaria varía ampliamente entre los profesionales radiólogos. La IA y los algoritmos de detección son una gran herramienta complementaria en estos casos, ya que pueden proporcionar información más precisa gracias a la detección de sutiles patrones del tejido mamario precursores de malignización que son muy difíciles de detectar para el ojo humano. De esta forma, con su utilización aumenta la calidad y disminuye la variabilidad de los diagnósticos.  Por supuesto todavía es necesaria la validación externa de estos modelos de deep learning para verificar que el algoritmo se pueda generalizar en otras poblaciones de pacientes y sistemas de atención médica. Pero sin duda la inteligencia artificial tendrá un papel importante en el futuro de la detección temprana del cáncer de mama, ayudando a arribar a un diagnóstico certero de forma más temprana, evitando la realización de más estudios cuando es innecesario y ahorrando los recursos de las instituciones.  Es importante seguir trabajando en equipo profesionales de salud junto con ingenieros informáticos y otros profesionales, para seguir sumando nuevas herramientas innovadoras a la práctica profesional. Pero también es necesario saber cuándo y cómo utilizarlas, sin hacer abuso de ellas y siempre como herramientas que complementan los conocimientos de los profesionales y no como soluciones mágicas aisladas. De esta forma se evitará el sobrediagnóstico y sobretratamiento, dos problemáticas que empezaron a tomar relevancia con el auge de la digitalización.  Celebramos todas las investigaciones que se están llevando a cabo para poder cambiar el destino de las personas que enfrentan esta patología. Todavía falta un largo camino por recorrer, pero la dirección en la que hay que ir ya está firmemente establecida y eso nos entusiasma.  Seguimos avanzando y promoviendo una medicina centrada en las personas, haciendo buen uso de la tecnología

Historia clínica electrónica vs. papel, ¿Qué beneficios ofrece la tecnología?

La historia clínica es una herramienta fundamental que acompaña el día a día de todos los profesionales de la salud. La tecnología llegó para potenciarla y hacerla más eficiente.  Una historia clínica es un documento en el que queda constancia de la actividad desarrollada por un médico o un equipo de médicos, para el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de un paciente. La ley 26.529 define HC como “el documento obligatorio, cronológico, foliado y completo en el que consta toda actuación realizada al paciente por profesionales y auxiliares de la salud”.  En este documento, se registran datos personales del paciente, antecedentes de relevancia, fecha y hora de ingreso, anamnesis, datos recabados del examen físico, enfermedad actual, diagnóstico presuntivo, diagnósticos diferenciales, plan diagnóstico y terapéutico, interconsultas, estudios, evoluciones, consentimientos informados para las prácticas de riesgo, etc.   La HC es la prueba del accionar médico y contiene información confidencial. Además, puede cobrar una gran relevancia por ejemplo ante una denuncia, es por eso que es fundamental que se realice de forma apropiada y se encuentre disponible para los profesionales y el paciente siempre que sea necesario.  Como mencionan Adriana Pasquariello y Carlos H Escudero en el Manual de Medicina Legal y Deontología Médica, la historia clínica tiene mucho más que valor probatorio de las prácticas realizadas. El valor asistencial es uno de los más importantes, porque en este documento queda registrada la evolución cronológica de los pacientes y la comunicación entre los profesionales tratantes. Otro valor de relevancia es el estadístico epidemiológico, que surge cuando se analizan las causas más frecuentes de mortalidad, internación u otras. Finalmente la HC tiene valor científico y de investigación anátomo-clínica, que permite relacionar la clínica evidenciada con los resultados obtenidos en una autopsia y así comprender mejor la fisiopatología de una enfermedad.  Sin duda todos estos aspectos son fundamentales, especialmente el valor asistencial. Como establece el artículo 4 de la Ley Básica de Salud de la Ciudad de Buenos Aires (Nº153), las personas tienen derecho al “acceso a su historia clínica y a recibir información completa y comprensible sobre su proceso de salud y a la recepción de la información por escrito al ser dado de alta o a su egreso”.    Por todo lo mencionado previamente, queda claro que una historia clínica debe ser clara, ordenada y descriptiva: cualquier profesional tratante y el paciente involucrado debe poder comprender este documento de carácter legal a la perfección.     La utilización de una historia clínica electrónica (HCE) puede solucionar todos esos problemas.  Además permite que la carga de información sea más rápida y eficiente, y que las instituciones puedan tener un mejor control de la facturación de los servicios que brindan.  Cambiar al formato digital es una necesidad y la medicina no puede quedarse atrás.  Desde Nexup desarrollamos una historia clínica propia, que no solo cuenta con los beneficios de cualquier HCE, sino que brinda otros adicionales que le otorgan un gran valor:  La digitalización de la historia clínica permite que todos los actores involucrados en salud obtengan grandes beneficios: los médicos pueden analizar mejor la información y por ende tomar mejores decisiones, los pacientes pueden obtener mejores tratamientos y las organizaciones pueden optimizar sus procesos y disminuir sus costos. Si sos profesional de la salud y querés probar nuestra plataforma, ¡consultá con nuestro equipo para hacer una demo aquí! Nos interesa conocerte y seguir perfeccionando nuestra HCE en base a necesidades reales.  La era de la salud digital ya llegó, es momento de potenciar al máximo todas las herramientas de trabajo disponibles.

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