octubre 2022 | Nexup Health

Mes: octubre 2022

Coronathon, la startup que imprime máscaras faciales para donar

COVID-19 MAKERS Argentina es una red compuesta por un conjunto de desarrolladores, profesionales de la salud, emprendedores, makers -tal como llaman a la comunidad de personas que imprimen en 3D- e ingenieros. En medio de la emergencia sanitaria, muchos argentinos se unieron para crear máscaras con impresoras 3D y llevárselo a médicos para que los aprueben, en una iniciativa solidaria. Facundo Cancino es uno de los fundadores de Laba, una empresa que se encarga de desarrollar tecnología para la salud, en especial para la discapacidad. “Hace varios días nos pusimos a pensar de qué forma podíamos colaborar desde nuestro expertise con toda esta movida que se viene de la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus y encontramos un proyecto de Prusa, una empresa de República Checa que fabrica impresoras 3D», cuenta el joven de 26 años. «Prusa – agregó- proponía producir uno de los insumos que se va a necesitar en todo este evento sanitario de emergencia, que son unas máscaras que protegen a los profesionales de la salud a la hora de tratar pacientes. Nosotros tomamos ese proyecto, fuimos a varios centros a validarlo, hicimos correcciones en base a lo que nos dijeron los médicos, y comenzamos a fabricar«. «La iniciativa se empezó a viralizar, ya que había una alta demanda de este insumo, y lo que empezó siendo una iniciativa en nuestro tiempo libre para ayudar entre los compañeros de trabajo de nuestra empresa, terminó siendo una comunidad gigante que se llama CORONATHÓN y que hoy nuclea a casi seiscientas personas, todas imprimiendo desde sus casas«, detalló. Uno de los mayores desafíos fue coordinar la logística. Hoy cuentan con una serie de alianzas con empresas de logística que recolectan insumos plásticos y se los envían a todas estas personas que están produciendo, ya que es como el tonner de estas impresoras, lo que se necesita para imprimir. «Cuando entregan estos insumos recolectan las piezas impresas por cada una de estas personas que contribuyen a la red y todas esas partes van a nuestro centro de ensamblado, en donde las desinfectamos, y luego las entregamos a los centros de salud que nos piden«. Actualmente, la iniciativa tiene un pedido de más de treinta mil máscaras y están apuntando a producir unas diez mil dentro de los próximos diez a quince días. «Estamos viendo de qué forma podemos aumentar esa capacidad productiva«, dijo Cancino. «A su vez, estamos tratando de organizarnos para satisfacer la demanda más urgente, porque hay muchos centros que no tienen absolutamente nada y el objetivo de todo esto es proteger a los profesionales de la salud que están poniendo el cuerpo por todos nosotros en medio de esta emergencia sanitaria«. «En este momento estamos buscando difusión, porque hoy nuestro cuello de botella es la capacidad de impresión», remarcó el maker. Si bien hoy son alrededor de quinientas personas, estiman que para alcanzar su objetivo de cuidar a todos los profesionales de la salud necesitan triplicar su comunidad, aproximadamente hasta mil quinientas personas. «Estamos comunicando a través de una página que creamos www.coronathon.com.ar. Ahí pueden ver toda la información de este proyecto, cómo sumarse y cómo ayudar. Estamos recibiendo donaciones. Por cada cien pesos que nos den, nosotros podemos producir una máscara, todo ayuda«, explicó Cancino. «Contamos con ese apoyo para seguir trabajando en esto que está creciendo cada vez más«. Coronathon en números Aquí se puede ver a dónde fueron entregadas las máscaras. Y podés ser parte ingresando aquí. Fuente: https://www.sobretiza.com.ar/2020/04/15/coronathon-la-startup-que-imprime-mascaras-faciales-para-donar/

Coronathon: el lado solidario de la pandemia

Por Melina Callebaut “El contexto nos ayudó a tener horas libres y pensar de qué forma podíamos ayudar y retribuir desde nuestro expertise”. Esa fue la idea de Facundo Cancino, un estudiante de Ingeniería Electrónica de 27 años, que lo motivó a comenzar el proyecto Coronathon, que realiza y distribuye máscaras para el personal médico en todo el país. Hace ya casi siete años Facundo y su amigo y primer socio, Matías Ñañez, comenzaron Lab-a, una empresa emergente que crea soluciones tecnológicas para problemáticas de salud. El proyecto empezó cuando el padre de Cancino, neurólogo de la Clínica Santa Catarina dedicado a la rehabilitación de personas con discapacidad, les aconsejó “hacer algo que ayude a la gente”. “Lab-a nació el día que fuimos a la clínica y conocimos a un chico que había quedado cuadripléjico y quería usar la computadora para volver a hablar con sus amigos”, cuenta el estudiante. Con un par de giroscopios y otros elementos del club de robótica de la facultad que tenían a mano, armaron una vincha para que pudiera manejar las redes sociales con la cabeza: “Ahí decidimos que queríamos usar lo que sabíamos para ayudar, y empezamos con ese proyecto, el Giromouse”. Hoy la startup tiene cinco socios y un equipo de 17 personas trabajando en distintos productos. El contexto mundial los impulsó trabajar desde sus casas y, sorpresivamente, comenzaron a ser mucho más eficientes que en el taller. Fue entonces que pensaron proyectos para ayudar a enfrentar la pandemia. “Surgieron un montón de propuestas, como hacer respiradores o barbijos, pero terminamos decidiéndonos por las máscaras”, relata Cancino. A partir de un diseño compartido abiertamente por la empresa checa de impresoras 3D Prusa, en Lab-a hicieron un prototipo que llevaron a varios centros de salud con los que tenían contacto desde sus proyectos previos. Con las indicaciones de los especialistas corrigieron y se pusieron a producir. “Eso hizo que nuestro proyecto pegara más que otros que hacían lo mismo, porque las máscaras eran superiores”, comenta Facundo, y agrega: “Desde la mesa de desarrollo se tiene un montón de preconceptos que después, en la realidad, no son válidos. Es muy difícil ponerse en el lugar de la persona que tiene la necesidad. La mejor forma es ir a esa persona, sea quien sea, de cualquier rubro, y poder validar”. Cuando se empezó a correr la bola de lo que estaban haciendo, les llovieron más pedidos que de cualquier otro producto de la empresa y se enfrentaron con que había una necesidad que debía satisfacerse a corto plazo. Pero la forma de producir en masa, con inyección de plástico, requería una matriz que tarda entre 15 y 20 días en hacerse. Coronathon surgió, entonces, como una manera de entregar la mayor cantidad de máscaras posible hasta que la elaboración a gran escala sea factible. “Veamos si la gente que está en su casa encerrada como nosotros quiere poner a disposición sus impresoras y ayudar”, pensaron desde el equipo de Lab-a. Solucionar problemas: el potencial de la comunidad maker Las personas que tenían las máquinas disponibles se fueron sumando, y comenzaron a coordinar el trabajo entre todos. Se sumaron algunas empresas y la compañía Urbano organizó la logística, que implicaba buscar el plástico, entregarlo en las casas de los colaboradores, recolectar las piezas y llevarlas a una central de armado y desinfección. A través de una plataforma online empezaron a armar grupos de trabajo por barrio, la gente con impresoras se fue sumando y espontáneamente surgieron moderadores. “Todo esto lo fuimos coordinando desde Lab-a porque somos los que arrancamos, pero de a poquito se volvió algo totalmente por fuera de nuestra empresa”, cuenta Cancino. Actualmente el proyecto anda solo. Es lo que los socios de Lab-a querían lograr: que esta organización los trascienda. “Coronathon es una oportunidad excelente para que la comunidad maker muestre su potencial. Espero que sea la patada inicial para que esa comunidad se dé cuenta y empiece a realizar proyectos de forma coordinada. Hay mucho para hacer”, opina Facundo. El proyecto comenzó a difundirse por los medios de comunicación y las redes sociales, y desde Coronathon se impulsaron distintas campañas. Al comienzo, para conseguir makers, y después pedidos: “Apuntábamos a hacer diez mil, pero tuvimos más de doscientas mil solicitudes, así que las cerramos y decidimos entregar a los que necesitan máscaras ahora”, relata el socio de Lab-a, y agrega: “En esa línea no hubo demasiadas tensiones porque si bien se esperaba un caos en el sistema de salud, todavía no llegó”. En estos días pudieron entregar en los lugares más urgentes. De hecho, aparecieron empresas que están produciendo estas máscaras y desde el Lab-a direccionan los pedidos que no pueden cubrir. Por otro lado, vía Instagram empezaron a pedir donaciones para solventar las diez mil máscaras. Pero la cantidad de dinero recaudada superó el monto necesario. Ese resto fue destinado a quienes ya habían comenzado a producir las máscaras con inyección de plástico. Cuenta Facundo: “Cuando lo contamos en la comunidad, varios pibes que tenían impresoras 3D dijeron que también disponían de máquinas para inyectar manual y se ofrecieron a hacer ese laburo”. Debido a que una empresa anónima donó los materiales y la plata recaudada se utilizó para pagar las piezas a precios muy baratos, desde Coronathon pudieron establecer un nuevo objetivo de producción: 20 mil máscaras más. Actualmente las donaciones se encuentran abiertas para completar la última parte de este proyecto. Con más de 17.400 protectores entregados a 117 centros de salud, Cancino reflexiona sobre el proyecto con una perspectiva muy distinta a la del comienzo: “Al principio pensaba que todo era todo gracias a Lab-a y nos sorprendía lo que habíamos armado. Pero con el paso de los días entendimos que en realidad fuimos un canal para que esta comunidad que está latente en Argentina muestre lo que puede hacer. Estuvo muy bueno ayudar a que eso pase”. Fuente: https://diariopublicable.com/2020/05/13/coronathon-el-lado-solidario-de-la-pandemia/

Coronavirus: comunidad virtual de argentinos fabrica y regala mascarillas para hospitales

Un joven estudiante de ingeniería electrónica fabricó un modelo aprobado por especialistas. Su propuesta se viralizó. Ahora solicita plástico para imprimir 3D. Facundo Cancino, de 26 años, estudia Ingenieria Electrónica y fundó la start-up Lab-a, cuyo objetivo es mejorar la tecnología en el área de salud. “Dado el contexto de emergencia nacional empezamos a pensar la manera de ayudar. Encontramos un proyecto internacional para fabricar máscaras que reemplacen las antiparras que usan los profesionales de la salud para protegerse del coronavirus», comentó Cancino a Infobae.com, y hacia allí fue con su iniciativa. El diseño fue aprobado y validado por especialistas -infectólogos, inmunólogos y kinesiólogos respiratorios- de la clínica Santa Catalina y el Hospital de Clínicas. Según su devolución se llevaron a cabo las correcciones necesarias para dar con un producto efectivo. En breve, el modelo será aprobado por Anmat. Coronathon “Como vimos que nuestra capacidad productiva no era suficiente, armamos una comunidad de personas con impresoras 3D que quiera ayudar para prepararnos para la demanda que vamos a tener. Buscamos gente con impresoras, centros de salud que necesiten insumos de emergencia y donación de materiales (plástico, elástico y planchas pet) para poder repartir a los productores”, contó Cancino. Tras una campaña de difusión por redes sociales, la comunidad creció exponencialmente: “Ya contamos con más de 400 personas con un total de más de 600 impresoras produciendo desde sus casas. Estamos coordinando la producción”. Para logística de entrega se sumó una empresa privada -Urbano- que acerca los insumos a los productores, luego los retira de sus hogares y los lleva al centro de embalaje de la startup en Mataderos. Apuntan a fabricar 90.000 máscaras, en 3 tandas de 30.000 para donar a los centros de salud del país. “Los hospitales públicos con pacientes internados con coronavirus son la prioridad”, explicó el joven. Para la primera tanda ya tienen todos los costos asumidos, con 2.000.000 pesos recaudados. Pero necesitan apoyo para continuar. Cada mascarilla tiene un costo de $100. Para colaborar: coronathon.com.ar o en Instagram la cuenta @laba.tecnologia Foto: Gentileza Infobae.com Fuente: https://noticias.mitelefe.com/actualidad/coronavirus-comunidad-virtual-de-argentinos-fabrica-y-regala-mascarillas-para-hospitales/

Telemedicina, ¿Llegó para quedarse?

La telemedicina es un recurso tecnológico que permite la comunicación a distancia entre médicos y pacientes, pero esta herramienta no solo permite una rápida conexión audiovisual entre estos actores, sino que otorga múltiples beneficios: En resumen, la telemedicina no solo evita el movimiento innecesario de pacientes y médicos a una institución, sino que mejora la calidad de vida del paciente porque hace que las consultas se realicen de forma más rápida y efectiva, optimiza todo el sistema facilitando que las instituciones de alta complejidad se encarguen de los casos verdaderamente urgentes y no de consultas que podrían solucionarse de otra forma, ¡y hasta es amigable con el medio ambiente! Telemedicina en Nexup  En Nexup desarrollamos dos módulos que utilizan telemedicina: guardia virtual y consultas programadas.  La guardia virtual permite atender pacientes con demanda espontánea. Esta forma de conexión es muy sencilla, por un lado, los médicos se colocan como disponibles (de guardia) dentro de la plataforma y eligen el servicio correspondiente. Por otro lado, los pacientes ingresan al portal paciente donde pueden ver las guardias que están activas y solicitar que sean atendidos en el momento.Cuando los pacientes solicitan la atención, pueden cargar el motivo de su consulta. En este momento, a los médicos les suena una alarma en la computadora y les llega una notificación por whatsapp, avisandoles que hay un paciente en sala de espera que necesita consultar.Cuando el médico esté disponible, se realizará la llamada.  Las consultas programadas permiten atender a pacientes que sacaron turno, es decir que hay horarios establecidos y ambos se conectan en el momento acordado.Cuando se crea el turno para este tipo de consultas, al paciente le llega automáticamente un whatsapp y un mail con un link para que pueda entrar directamente a la llamada. Este link automático hace que el paciente no tenga que loguearse, registrarse ni entrar con su cuenta personal, optimizando tiempos y facilitando el uso de la plataforma.  Una vez que el profesional entra a la llamada, ya sea por guardia virtual o consultas programadas, el sistema funciona exactamente igual. Esto permite que sea más fácil utilizarlo, sin tener la necesidad de aprender formas distintas de uso para la guardia virtual y el turno programado.  Ventajas de Nexup  En cuanto a la llamada en sí, es un encuentro con audio y video donde ambos participantes pueden decidir desactivar audio o video, o regular el volumen. Pero más allá de las llamadas que todos conocemos, Nexup otorga cuatro grandes ventajas.  Mientras el médico y el paciente se encuentran en la llamada, el profesional puede usar todas las funcionalidades de nuestra plataforma, es decir que puede ver la historia clínica del paciente y sus estudios previos, hacer una evolución, cargar nuevos datos, visualizar cuales son los próximos pacientes, etc. Todo esto sin salir de la llamada, y sin dejar de ver al paciente que está consultando.  Cuando el profesional decide navegar por la plataforma, Nexup muestra un video miniatura de la llamada en la esquina de la pantalla. Esta funcionalidad permite agilizar la carga de datos, y por ende la duración de la consulta.  Además de la pantalla de la consulta, el médico tiene a la vista un panel con el resumen de la historia clínica del paciente y un header con datos administrativos y clínicos relevantes (ej: edad, alergias, últimas mediciones realizadas como peso, altura o IMC, DNI, obra social, etc). Esto permite agilizar la consulta, evitando la realización de algunas preguntas, y facilitando un “pantallazo” rápido de los antecedentes del paciente que consulta.  Los profesionales y sus pacientes cuentan con un chat por el que se puede escribir e intercambiar archivos. De esta forma el paciente puede enviar pdf o links de estudios u otros documentos, y el médico a su vez, puede pasar recetas u órdenes, ver estudios y cargar esos documentos a la historia clínica del paciente si así lo desea.  Por otro lado, muchas veces ocurre que hay pacientes que no están muy familiarizados con la tecnología y les cuesta manejar el audio o video. El chat es una gran forma de facilitar la consulta en esos casos.   Usar telemedicina en Nexup permite controlar el ausentismo, porque queda registrado con una visualización fácil e intuitiva si el paciente asistió o no a la consulta. Por otro lado, también permite tener el registro de que los profesionales prestaron el servicio, lo que facilita la tarea de facturación.  Es impensado que no se potencie el uso de la telemedicina con todos los beneficios que genera. Para nosotros la telemedicina llegó para quedarse, y desde Nexup vamos a seguir llevando al máximo todas las funcionalidades y beneficios que ofrece tanto a profesionales como a sus pacientes.  ———————-  Si necesitás una solución de telemedicina para tu organización, no dudes en contactarte con nosotros.

Entrevista a Darío Toledo, médico neurólogo

Darío Toledo es médico neurólogo y auditor médico de una de las sedes de la clínica de rehabilitación más grande del país, el Grupo Santa Catalina.  Hoy nos encontramos para hablar sobre el paso del papel a lo digital y el impacto en el rubro de la salud.  Hola Darío, ¿Cómo estás?  Hola, todo muy bien.  ¿Querés contarme a qué te dedicas y qué es lo que hacés?  Soy médico neurólogo con treinta años de experiencia de recibido, o un añito más. Soy tucumano y vine a Buenos Aires hace treinta años a hacer la residencia. Hice primero la residencia de clínica médica y luego pasé al servicio de neurología en el hospital Churruca, donde me jubilé hace un año.  Paralelo a eso fui desarrollando diferentes actividades profesionales, una de ellas es en la Clínica Santa Catalina donde estoy desde el año 2006 con diversos roles y posiciones que fueron modificándose a lo largo del tiempo. Primero ingresé como médico clínico, después pase a coordinador de una de las sedes y ese rol luego mutó a ser director de sede. Finalmente pasé este año a la posición de auditor médico interno del Santa Catalina. Para eso en un momento me formé con algunos cursos de auditoría, pero ahora estoy haciendo la especialidad (cosa que no existía antes). La estoy haciendo en una universidad privada, a fin de año la termino.  Más o menos eso es lo que soy.   Tenés un montón de experiencia, ¿Cuándo fue que empezaste a incorporar herramientas digitales en tu trabajo diario? Porque me imagino que en algún momento viviste esa transición del papel a lo digital.  Las primeras herramientas se dieron en la práctica privada, en algunos sanatorios donde trabajé. Nos dieron acceso a los primeros soportes digitales, que todavía no eran historias clínicas digitales, pero si era el resguardo digital de las atenciones que uno hacía en los consultorios o en las guardias. Posteriormente se empezó a desarrollar la HCE y diferentes lugares donde fui trabajando fueron incorporando esta herramienta de trabajo.  En su momento (te estoy hablando de hace como doce años atrás) en el hospital incorporaron modelos enlatados que compraban directamente de uso hospitalario de HCE. Al principio era un choque importante pero después digamos que dentro de los distintos ámbitos donde se maneja la medicina, el médico es propenso a adaptarse rápidamente. De todas formas el médico forma solo una parte de la actividad profesional, después está enfermería, asistentes y muchas personas más.  Lo que tienen los soportes digitales es que para poder darles un adecuado uso tienen que llegarle a todos, no solamente a los médicos. Los médicos de alguna manera siempre estuvimos digitalizados, no por el uso de la herramienta, sino porque siempre estábamos vinculados a través de portales buscando información nueva o tratando de recopilar información y armar base de datos, sobre todo quienes se dedican a la docencia e investigación para hacer estadísticas o presentar trabajos y publicaciones. De alguna manera los médicos fueron incorporando el soporte digital de a poquito, al principio de manera más artesanal, pero ya hace unos años que está bien presente en nuestras vidas.  La clínica Santa Catalina incorporó la historia clínica electrónica hace un año. Ansiabamos mucho ese momento, veníamos insistiendo hace bastante para tener esta herramienta, ¡estamos por cumplir un año usando Nexup!  ¿Antes utilizaron otras herramientas digitales?  Sí, había otras herramientas. No era una historia clínica digital sino indicaciones médicas en un soporte, pero nada más. No teníamos evoluciones y el desarrollo y resguardo de la información no era el mismo que tenemos ahora. Durante muchos años convivimos de una manera híbrida con ese pequeño aporte informático de la indicación médica y la historia clínica en papel.  Ahora estamos con la historia clínica y las indicaciones digitales. El último paso es incorporar las indicaciones y la actividad de enfermería en ese mismo soporte.   Vos me comentabas recién que para que un sistema funcione bien, tiene que estar preparado para todos. No solamente para los médicos, sino para enfermeros, administrativos, etc. ¿Crees que a algún área en particular le cuesta más familiarizarse con esas herramientas o pensas que es lo mismo?  Próximamente lo vamos a ver. Justo en estos días tenemos un gran desafío en la clínica porque se incorpora enfermería a Nexup y en otras ocasiones ya nos resultó difícil incorporar herramientas tecnológicas en esta área, no por mala voluntad, sino porque a veces los profesionales no venían con el mismo background tecnológico ni con la misma frecuencia de uso de este tipo de dispositivos.  Para que te des una idea, cuando empezamos con las capacitaciones hará unos 10 u 8 años subimos videos en los portales para que puedan ver y cuando les pedimos los mails para poder enviar toda la información nos dimos cuenta que varias personas no tenían mail, algo impensado. Pero bueno, la realidad era esa y hubo que enseñarles a crear emails.  Lo que acercó mucho a todo el mundo y popularizó estos soportes electrónicos fueron los teléfonos. Nos dimos cuenta que a veces las personas no tenían mail porque no tenían computadora en su casa, pero ahora con el teléfono necesitás tenerlo sí o si (sino no funciona el sistema operativo).  ¿Crees que hubo alguna diferencia antes de la pandemia y después de la pandemia con la digitalización? Si totalmente, igual no lo vivimos tanto en el ámbito donde desarrollamos nuestra actividad. Algo increíble es que se abrió un campo que existía pero que no estaba explotado, la telemedicina. Realmente hace un tiempo era impensado que se popularice y se generalice el uso de una receta digital, antes no había forma de imaginar una receta que no tenga que estar en un papel firmada y sellada por un médico, hoy en día se vio que no es necesario.   Los pacientes también están más familiarizados con el uso de la tecnología, y siempre de alguna forma tienen acceso a alguna comunicación con vos, te mandan un pedido de receta y uno ahora puede mandarla

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