Entrevista a Paz 

Hoy nos juntamos con Pachu, ex paciente bariátrica. Hola Pachu, ¡finalmente nos encontramos!, ¿Querés contarme un poco de vos, qué haces, cuántos años tenés? Lo que vos quieras compartir.  ¡Si obvio!, yo me llamo Paz y tengo 24 años. Tengo un comercio online donde vendo productos para viajeros, de decoración, de uso personal y  librería, ¡un poquito de todo!, y a su vez estudio turismo. Así que digamos que en esas cosas se va un poco mi día a día.  Otra de mis características es que soy ex paciente bariátrica. Están por cumplirse casi 6 años de la operación del bypass gástrico, ¡una barbaridad! me estoy dando cuenta ahora. Mencionaste recién que fuiste paciente bariátrica., ¿Cómo fue ese proceso? ¿Cómo llegaste a tomar la decisión de someterte a una intervención quirúrgica? Fue todo muy raro, primero porque yo tenía 18 años. Ahora con 24 me doy cuenta que era una criatura en ese momento, era muy chica. Y por otro lado yo en ese momento no hablaba del conflicto que tenía con mi cuerpo, me daba mucha vergüenza y sentía que hablarlo era darle un lugar al otro para que opine.  Sentía que iba a estar muy expuesta abriendo esa puerta (una puerta que en mis 6 años con sobrepeso nunca había querido abrir). Ya todo el mundo hablaba, opinaba, proponía sus dietas mágicas y sus gimnasios increíbles sin que yo hablara del tema… así que imaginate si yo llegaba a hablar todo lo que podía llegar a surgir.   Yo tomé la decisión cuando se operó mi mamá (se operó 4 meses antes que yo). En ese momento yo dije bueno, este es mi momento de hablar. Siempre fui muy autosuficiente y de repente me vi en el lugar de tener que pedir ayuda y que me apoyen así que fue todo muy fuerte. Fue la primera vez que dije que me sentía incómoda con mi cuerpo. Fue mucho y muy pronto, para mi y para todos los que me rodeaban.  Esa misma semana que lo decidí fui al primer médico, que fue un cirujano.  ¿Tuviste el apoyo de tu familia y tus amigos para poder hacerlo? Yo soy bastante de contar mis cosas, pero como esto era una decisión tan mía que preferí no contar nada a prácticamente nadie. Yo iba contando a medida que me surgían las ganas, y la situación lo ameritaba. Por ejemplo, mi hermano se enteró dos semanas antes de que me operaran. Mis amigas se enteraron ya cuando la decisión estaba tomada y estaba todo relativamente encaminado.  Era una decisión tan íntima y delicada que no quería que nada se interponga. Y no quería dar el lugar a que otras personas que toda la vida tuvieron el privilegio social de ser flaco me “enseñaran” como tenía que transitar la vida o me dijeran que hacer.  Por eso tomé la decisión de ir con mucha cautela con el tema, y conté todo muy de a poco. Por suerte casi nadie me tiró ningún comentario malo y fue llevadero.  Como paciente, vos me contaste recién que el primer médico que viste fue un cirujano pero después tuviste que ver otros profesionales, ¿no? ¿Contaste con un equipo interdisciplinario? ¿Cómo era lidiar con ir a tantos médicos distintos?  Del acompañamiento psicológico me encargué yo por mi cuenta. El psicólogo del equipo solo firmaba si estabas apto o no mentalmente para enfrentarte a una cirugía. No brindaban un acompañamiento terapéutico de toda la situación.  Los 4 meses previos a la cirugía fueron una locura. En ese momento no lo viví como tal, pero ahora veo para atrás y digo ¡ay dios no puedo creer cómo pude pasar por todo eso siendo tan chica!. En esos meses tuve que bajar mucho de peso, hacer dieta líquida, manejar muchas cosas burocráticas y ver a muchos médicos.  Imaginate que un día antes me enteré que mi obra social no me iba a cubrir la operación (y yo había arrancado los trámites muchísimo tiempo atrás). Así que mi papá tuvo que ponerse a juntar la plata para poder pagarlo, porque yo venía preparandome hace meses y no la quería cancelar. Eso fue un baldazo de agua fría, fue un poco trágico en el momento.  Por suerte, como te dije, no le había contado a mucha gente nada y tampoco sabían la fecha en que me operaba así que no tuve que dar muchas explicaciones de nada.  ¿Fueron difíciles esos 4 meses como paciente? Imagino que cambiaron muchas cosas de tu día a día de un momento a otro. ¿Fue difícil ese cambio? No, en ese momento no se me hizo nada difícil. Mi mamá la pasó muy mal en el preoperatorio con la dieta líquida y los cambios de hábito, pero yo nada. La verdad lo pasé muy bien. En ese momento estaba muy consciente de que lo iba a hacer y no me importaba nada más, así que pude hacerlo sin problema.   ¿Y en el postoperatorio tuviste que seguir haciendo controles por mucho tiempo? Si, y en el postoperatorio se me vino la noche feo. Estuve internada, me sentía muy mal. El primer mes fue bastante difícil. La cirugía la volvería a hacer, pero no fue todo color de rosa. Muchas veces fue muy  duro. Me hice controles por dos años. ¿Te sentiste cómoda y acompañada por los profesionales en todo el proceso?  Siempre me sentí bien con ellos, y también siempre entendí que yo tenía una gran responsabilidad. No pretendía que me preguntaran todos los días como estaba o si necesitaba algo.  La salud de uno es responsabilidad de uno. Obvio que tenía el número directo del cirujano y nutricionista por si me pasaba algo.   Ahora que ya pasaste por ese momento, ¿Se te ocurre alguna herramienta que pueda ayudar a los pacientes que estuvieron en tu situación? Mmm…Cuando me operé yo no era tan normal el tema del zoom o la videollamada, eso con la pandemia empezó a usarse mucho más. Quizás hubiera estado bueno tener algunas